Málaga, 2 de octubre de 2025
El paro ha registrado en septiembre un aumento de 637 personas en la provincia de Málaga, situándose en la cifra de 109.366 desempleados, 8.266 menos que en septiembre del pasado año. Por sectores, el mayor incremento se registró en los servicios (+977), seguido a distancia por las personas sin empleo anterior (+147) y la industria (+21). En cambio, la construcción redujo el desempleo en 435 personas, mientras que la agricultura lo hizo en 73.
En cuanto a la afiliación a la Seguridad Social, se perdieron 6.114 cotizantes respecto al mes anterior. No obstante, la cifra crece en 24.333 trabajadores en comparación con septiembre de 2024, alcanzando un total de 751.129 afiliados.
La vicepresidenta ejecutiva y secretaria general de la Confederación de Empresarios de Málaga (CEM), Natalia Sánchez, valora estos datos, de una parte, “en el marco habitual del comportamiento del empleo para un mes de septiembre, con el aumento del paro de final de verano vinculado, especialmente, a los sectores de actividad asociados al turismo, aunque continuamos notando cómo el tramo más intenso de la temporada sigue ensanchándose; de hecho, el desempleo ha crecido este septiembre la mitad de lo que subió en 2024”.
Así, explica, “venimos de encadenar siete meses consecutivos de bajada del paro y, ahora, aunque el aumento de los parados no se corresponde con la caída de la afiliación provocada, principalmente, por la interrupción de actividad de los fijos-discontinuos, la estadística nos sitúa en un mes de septiembre positivo y, en comparativa interanual, mejor que el año anterior”. Por otra parte, ha destacado “el repunte, tras los meses de verano, del empleo en la construcción, muestra del dinamismo que el sector está tomando, uno de los que más puestos de trabajo están demandando actualmente”.
No obstante, apunta Natalia Sánchez, “el buen ritmo de crecimiento del empleo en la provincia no está exento de riesgos y, como todo crecimiento, es susceptible de ralentizarse si no se actúa para favorecer que las empresas, que son las que generan empleo, tengan capacidad de incrementar su actividad económica y, por tanto, continúen impulsando la contratación”.
“Afrontamos un nuevo curso marcado por la incertidumbre y la inestabilidad, especialmente política, condicionado por la toma de decisiones en materia laboral, regulatoria y fiscal que amenazan con impactar directamente en la competitividad de nuestras empresas, especialmente pymes y autónomos”, ha incidido la vicepresidenta de CEM. En definitiva, “desde las empresas lo que demandamos es apoyo para contar con un marco favorable que nos permita trabajar, crecer y generar empleo”.