Málaga, talento global para un progreso compartido

18
Jun
2026

Artículo de Javier González de Lara, presidente de CEM – Publicado en SUR in English – Top International Business Guide 2026

Málaga vive un tiempo decisivo. Nuestra provincia se ha consolidado como uno de los territorios más dinámicos y prometedores de España, con capacidad para generar actividad económica, atraer inversión, crear empleo y proyectarse al mundo. Pero detrás de cada indicador, de cada empresa que nace y de cada proyecto que se consolida, hay un factor imprescindible: el talento.

El talento es hoy el gran eje estratégico de la competitividad empresarial. Lo es para las empresas, que necesitan personas preparadas, comprometidas y capaces de adaptarse a un entorno en permanente transformación. Y lo es también para los territorios, que compiten cada vez más por atraer, desarrollar y fidelizar conocimiento, iniciativa y capacidad emprendedora. Si Málaga lidera buena parte del impulso económico andaluz y se ha situado entre los espacios con mayor proyección de España, se debe, entre otros factores, a su capacidad para convertirse en un territorio de talento.

Ese talento tiene muchas procedencias y muchos acentos. Málaga ha crecido gracias al esfuerzo de quienes nacieron aquí y de quienes eligieron esta tierra para establecerse, invertir, emprender y sumar. La comunidad internacional que forma parte de nuestra provincia, especialmente en la Costa del Sol, no es un elemento ajeno a nuestro desarrollo: es parte activa de él. Aporta diversidad cultural, experiencia, conexiones con otros mercados, nuevas formas de entender la empresa y una mirada abierta que enriquece nuestra cultura empresarial.

La Costa del Sol ha desempeñado, en este sentido, un papel histórico y estratégico. Durante décadas ha sido la gran puerta internacional de Málaga y de Andalucía, un espacio de acogida, emprendimiento y excelencia empresarial que ha sabido convertir su atractivo en actividad económica, empleo y oportunidades. Hoy sigue siendo uno de nuestros principales motores, pero también un ejemplo de evolución: del liderazgo turístico a la captación de inversión, del servicio a la experiencia, de la estacionalidad a una actividad cada vez más diversificada y estable a lo largo del año.

La Costa del Sol ha desempeñado un papel estratégico. Un espacio de acogida, emprendimiento y excelencia empresarial que ha sabido convertir su atractivo en actividad económica, empleo y oportunidades

Esa transformación se aprecia con claridad en el turismo, la gran joya de nuestra economía. Málaga continúa siendo un destino de referencia, pero lo es cada vez más desde una perspectiva de calidad, especialización y valor añadido. Segmentos como el turismo cultural, gastronómico, deportivo, de salud, idiomático, residencial, de congresos o vinculado al lujo están contribuyendo a desestacionalizar la actividad, atraer nuevos perfiles de visitantes y generar empleo más estable. También aquí el talento resulta determinante: para innovar, para diferenciarse, para ofrecer excelencia y para competir en un mercado global.

Pero la Málaga actual no se explica solo desde el turismo. Nuestra economía se ha diversificado de forma notable en los últimos años. A sectores tradicionales como la agroindustria, la construcción, el comercio o los servicios se suman con fuerza ámbitos como la tecnología, la ciberseguridad, la economía digital, el transporte y la logística, las industrias culturales y creativas, la sostenibilidad o la internacionalización de nuestras empresas. Las exportaciones ganan peso, las empresas innovan más y la provincia avanza hacia un modelo productivo más amplio, más complejo y más conectado con el mundo.

Los datos acompañan esta realidad. En 2025 se constituyeron en Málaga más de 8.000 sociedades mercantiles, prácticamente cuatro de cada diez de las creadas en Andalucía, y la provincia se mantiene entre las grandes referencias nacionales en creación de empresas. También el trabajo autónomo refleja ese pulso emprendedor, con más de 143.000 autónomos actualmente. Son cifras que hablan de iniciativa y capacidad para convertir las oportunidades en proyectos empresariales.

En un tiempo marcado por la incertidumbre, los cambios tecnológicos, las tensiones geopolíticas y la complejidad regulatoria, el tejido productivo se confirma como un factor de estabilidad y cohesión social. Las empresas crean empleo, sostienen familias, impulsan innovación y vertebran el territorio. Esa credibilidad es mérito compartido de una realidad diversa, responsable y comprometida, construida por empresarios, profesionales y autónomos de aquí y por muchos otros que llegaron y han hecho suyo este proyecto común.

Desde CEM trabajamos para acompañar ese proceso, defendiendo un entorno favorable a la actividad económica, impulsando la colaboración público-privada, apoyando la formación y reivindicando el papel de quienes emprenden como motor de progreso. Porque hablar de talento es hablar también de educación, oportunidades, infraestructuras, movilidad, energía, vivienda, seguridad jurídica y calidad institucional. Atraerlo es importante; fidelizarlo, hacerlo crecer y conectarlo con nuestras empresas resulta imprescindible.

La Top International Business Guide de SUR in English es una magnífica muestra de todo ello. Refleja una Málaga abierta al mundo, capaz de integrar culturas, inversiones y trayectorias distintas en una misma realidad compartida. En momentos de incertidumbre, necesitamos más iniciativa, más conocimiento y más confianza. Necesitamos seguir construyendo una Málaga que suma, acoge, innova y compite sin perder su identidad. Porque nuestro futuro dependerá, en buena medida, de la capacidad colectiva para transformar todo ese potencial en progreso compartido.

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