La provincia de Málaga cerró el mes de mayo con 102.207 personas en situación de desempleo, 2.208 menos que en abril y 10.365 menos que en el mismo mes del año anterior. Por su parte, la afiliación a la Seguridad Social ha sumado 10.002 cotizantes, situando el total en 771.294 trabajadores, es decir, 25.966 más que hace un año.
Por sectores, servicios ha concentrado la mayor reducción del paro, con 1.730 desempleados menos que en abril. Le siguen industria, con 113 menos; construcción, con 83 menos; y agricultura, con 41 menos. Asimismo, el colectivo sin empleo anterior registra 241 personas paradas menos que el mes anterior.
La Confederación de Empresarios de Málaga valora favorablemente estos resultados, en clave de “inicio del periodo de mayor intensidad en la creación de empleo, impulsado por la temporada alta turística”. Asimismo, destaca que “la afiliación alcanza cifras récord, con una incidencia notable de la incorporación de trabajadores fijos discontinuos”, según ha señalado Natalia Sánchez, vicepresidenta ejecutiva y secretaria general de CEM.
En términos interanuales, CEM subraya que “se mantiene un comportamiento sólido tanto en la reducción del desempleo como en la generación de empleo, en línea con la evolución que venimos observando, en un contexto marcado además por el crecimiento constante de la población activa”. En este sentido, añade que “la comparativa anual refleja incluso una intensificación de este avance, con el aumento de la afiliación respecto del año anterior”.
De cara a los próximos meses, “las perspectivas apuntan a una campaña turística prometedora desde la perspectiva del empleo”. No en vano, “los registros actuales ya superan los alcanzados durante los meses centrales del verano pasado, como julio y agosto”.
Sin embargo, CEM recuerda que la provincia sigue por encima de los 100.000 desempleados, una barrera que continúa siendo difícil de romper pese al crecimiento del empleo. “La creación de actividad es intensa, pero convive todavía con un volumen de paro estructural elevado”, señala Natalia Sánchez.
La Confederación incide, además, en el contraste entre ese nivel de desempleo y las vacantes sin cubrir, que continúa detectándose con mayor incidencia en sectores como servicios, que registra más de 74.000 personas paradas, o la construcción, que supera las 9.700.
“Nos encontramos ante un doble reto: asimilar el crecimiento continuado de la población activa, que dificulta reducir el paro en términos absolutos, y lograr el encaje entre la oferta y la demanda de empleo en los sectores con mayor necesidad de contratación”, concluye Natalia Sánchez, subrayando la importancia de reforzar la formación, la orientación profesional y la conexión entre empresas, administraciones y sistema educativo.