Málaga, 2 de diciembre de 2025
El mes de noviembre ha concluido con un aumento del paro de 486 personas en la provincia de Málaga; fundamentalmente, por el incremento del desempleo en el sector servicios (+537), así como en el colectivo de personas sin empleo anterior (+136). No obstante, ha descendido en el resto de los sectores, encabezados por la construcción (-88), seguido de la agricultura (-77) y la industria (-22). Así, Málaga se sitúa con 110.837 parados, 9.233 menos que hace un año.
Por su parte, la afiliación a la Seguridad Social ha perdido este último mes 7.111 cotizantes, registrando 742.900 trabajadores afiliados de media, que en comparativa interanual marcan un incremento de 25.552 personas respecto del año anterior.
La Confederación de Empresarios de Málaga – CEM, valora estos datos conforme al final del tramo de mayor intensidad de la temporada turística, poniendo el foco en la métrica interanual que, con mayor perspectiva, refleja un comportamiento del empleo similar al del pasado año, en la tónica habitual para este periodo y, eso sí, con un destacado protagonismo de los trabajadores fijos discontinuos, que marcan una considerable distancia entre la variación de los afiliados y los demandantes de empleo.
La vicepresidenta ejecutiva y secretaria general de CEM, Natalia Sánchez, destaca la “capacidad del tejido productivo en la provincia de Málaga para continuar generando empleo y ganar afiliación, con 25.552 trabajadores más que hace un año”. No obstante, indica, “el impacto en el descenso del desempleo es menor, y esto se debe a que, aunque sigamos generando actividad económica y contrataciones, el continuo aumento de la población activa supone un reto difícil de cubrir”.
En este sentido, Natalia Sánchez apunta a la “necesidad ganar tamaño en nuestro tejido productivo; un objetivo que choca con el contexto económico actual, en el que resulta muy difícil emprender pero, sobre todo, crecer, afrontando trabas administrativas, un exceso normativo y una fiscalidad que tienden a desincentivar la actividad económica y la inversión”.
No obstante, afirma que “Málaga es una provincia muy dinámica y continuamos creciendo, en sectores de actividad muy diversos, algunos vinculados a servicios y otros, como la construcción, que continúa ganando peso, mes a mes”. Eso sí, “este dinamismo puede verse comprometido si no logramos afianzar la iniciativa y el crecimiento empresarial, acompañados de políticas que fomenten la contratación y aporten seguridad jurídica para las empresas, con especial atención a los colectivos que mayor dificultad encuentran para su inserción laboral, los jóvenes y las personas mayores de 45 años”.





