La Confederación de Empresarios de Málaga (CEM) valora con preocupación la situación internacional en torno al conflicto en Oriente Medio, «con un nuevo escenario de máxima tensión que se abre y se suma a los ya conocidos, con un impacto económico evidente», según el presidente de CEM, Javier González de Lara.
«De partida, con el bloqueo y la interrupción de las redes de transporte y la actividad comercial, nos consta la incertidumbre por el destino de mercancías de nuestra provincia que se encuentran embarcadas rumbo a países de Oriente Medio, paradas y sin perspectiva, de momento, de llegada. Esto afecta, especialmente, al sector agroalimentario, a empresas que exportan, sobre todo, aceite de oliva y aceitunas, pero también maquinaria, bienes de equipo o materiales de construcción.
Si la situación se alarga y el mercado no logra reactivarse pronto en este espacio, sufriremos los efectos; no tanto en la balanza comercial, porque es cierto que Oriente Medio y los países árabes no son un destino mayoritario de nuestras exportaciones, centradas en Europa y EE.UU., pero sí para ciertas empresas que tienen puesto el foco en estos países, con un volumen significativo de ventas y sedes, incluso, en algunos de ellos.
Tampoco podemos dejar de lado el impacto económico a nivel global, con el encarecimiento del precio de petróleo y su efecto arrastre, con la subida de precios de la energía y sectores intensivos de consumo, además del aumento de la incertidumbre que genera tensión en los mercados.
Por tanto, esperamos que este conflicto se resuelva cuanto antes, que nuestras empresas cuenten con el apoyo necesario para capear la situación; lo más urgente, lo prioritario: la atención a las personas que se encuentran en el territorio afectado; las mercancías en tránsito, las operaciones en marcha y, cómo no, las posibles pérdidas económicas.”
Sobre la posición de España ante el conflicto y la reacción de EE.UU., subraya, «mostramos nuestra preocupación ante la posibilidad de que EE.UU. interrumpa las relaciones comerciales con España«, en línea con lo expresado por nuestras organizaciones CEOE, CEPYME y ATA.
«Insistimos en que EE.UU. es un país amigo y socio fundamental desde el punto de vista económico y político, y confiamos en que finalmente nuestras relaciones comerciales no se vean afectadas.
En el caso de la provincia de Málaga, EE.UU. es el cuarto destino de nuestras exportaciones (en 2025 facturamos más de 260 millones de euros).
En definitiva, consideramos que, en el actual contexto de incertidumbre internacional, es más necesario que nunca caminar de la mano de la UE a la hora de tomar posiciones, coordinados, evitando acciones y gestos unilaterales con evidentes riesgos políticos y económicos. Una vez más, subrayamos la diplomacia inteligente como herramienta para mantener la estabilidad, la posición y los intereses de España -y la UE- en un escenario tensionado.
Esperamos que nuestro Gobierno sea capaz de reconducir esta situación. En este sentido, debe ser el Gobierno quien dé explicaciones sobre las posibles repercusiones derivadas de sus decisiones.”