- La nueva edición, dotada con 1,7 millones de euros, facilitará la contratación de un centenar de jóvenes titulados universitarios y de Formación Profesional
- El programa promovido por la Diputación de Málaga y CEM ha facilitado 775 contrataciones en una década, con la participación de 644 empresas
- Más del 75 % de los participantes se encuentra trabajando en los seguimientos posteriores al Plan
El Plan Primera Oportunidad abre una nueva convocatoria coincidiendo con el décimo aniversario de una iniciativa que ha facilitado desde su puesta en marcha la incorporación de 775 jóvenes titulados al mercado laboral, con la participación de 644 empresas de la provincia de Málaga.
La nueva edición, impulsada por la Diputación de Málaga y gestionada por la Confederación de Empresarios de Málaga (CEM), cuenta con un presupuesto de 1,7 millones de euros y permitirá facilitar la contratación de un centenar de jóvenes titulados universitarios y de Formación Profesional.
El programa mantiene sus dos líneas de ayudas: 1,1 millones de euros para titulados universitarios y 600.000 euros para Formación Profesional. Las empresas solicitantes deberán desarrollar su actividad en un centro de trabajo ubicado en la provincia de Málaga y las personas contratadas deberán contar con la titulación requerida y haber realizado sus estudios en la provincia.
Las ayudas pueden alcanzar hasta el 85 % del coste salarial y de Seguridad Social en municipios de menos de 20.000 habitantes y hasta el 70 % en el resto. Se concederán por orden de presentación y hasta agotar el presupuesto. El plazo de solicitud permanecerá abierto del 29 de septiembre al 28 de diciembre de 2026.
Toda la información y requisitos pueden consultarse en la web del Programa Primera Oportunidad.

Diez años conectando jóvenes y empresas
Primera Oportunidad cumple diez años de trayectoria como iniciativa de colaboración público-privada para facilitar una primera experiencia profesional a jóvenes titulados y acercar nuevos perfiles cualificados a las empresas malagueñas.
El Plan articula desde su origen la colaboración de distintas instituciones: la Diputación de Málaga aporta la financiación, CEM se encarga de la difusión, gestión, ejecución y justificación, y la Universidad de Málaga (UMA) y la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) colaboran en la captación y preselección de candidatos.
Desde su puesta en marcha se han formalizado 775 contrataciones, de las que 575 corresponden a titulados universitarios y 200 a Formación Profesional. Han participado 644 empresas, con más de 3.373 preinscripciones, y la inversión acumulada de la Diputación de Málaga alcanza los 12,88 millones de euros.
La inserción laboral, principal indicador de impacto
Los resultados muestran también el impacto del programa sobre la trayectoria posterior de sus participantes. El 48,5 % de los titulados universitarios y el 47,8 % de los procedentes de FP continuaron trabajando de forma inmediata en la misma empresa tras su participación.
Al ampliar el seguimiento, los porcentajes son aún mayores: aparece trabajando el 78,3 % de los universitarios y el 75 % de los titulados de FP. Primera Oportunidad funciona así no solo como vía de continuidad en la empresa, sino también como puerta de entrada al mercado laboral, aportando experiencia y mejorando la empleabilidad de los participantes.
Diez años en un mercado laboral que también ha cambiado
La trayectoria del Plan coincide con una importante transformación del mercado laboral malagueño. Según el Observatorio Argos del Servicio Andaluz de Empleo, la tasa de paro entre los menores de 30 años en Málaga se situó en el 22,5 % en 2025, frente a niveles cercanos al 40 % hace una década.
Aunque la evolución ha sido positiva, el desempleo juvenil continúa siendo uno de los retos del mercado laboral. En este contexto, programas como Primera Oportunidad mantienen su utilidad para conectar formación y empresa y facilitar los primeros pasos profesionales de los jóvenes.

Una herramienta especialmente valiosa para las pymes
El Plan tiene una especial relevancia para las pequeñas y medianas empresas, que afrontan mayores dificultades para incorporar nuevos trabajadores. Las micropymes de menos de diez empleados representan alrededor del 85 % del tejido productivo malagueño, pero concentraron el pasado año aproximadamente el 13 % del empleo creado en la provincia.
Las ayudas permiten reducir el esfuerzo inicial que supone incorporar nuevos profesionales y facilitan que empresas de menor dimensión puedan acceder a perfiles cualificados. Tras diez años de trayectoria, la nueva convocatoria da así continuidad a un modelo de colaboración entre instituciones, empresas y centros de conocimiento que conecta a los jóvenes con su primera oportunidad profesional y responde a las necesidades del tejido empresarial malagueño.