Valoración de los datos de paro registrado correspondientes al mes de junio de 2026
La provincia de Málaga cerró el mes de junio con 99.084 personas en situación de desempleo, 3.123 menos que en mayo y 10.925 menos que en el mismo mes del año anterior. De este modo, el paro registrado se sitúa por debajo de las 100.000 personas por primera vez desde diciembre de 2007.
Por su parte, la afiliación a la Seguridad Social ha sumado 9.917 cotizantes durante el último mes, alcanzando un nuevo máximo histórico, con 781.211 trabajadores. Esta cifra supone 28.534 afiliados más que hace un año.
Por sectores, el paro ha descendido de forma generalizada. Servicios ha concentrado la mayor reducción, con 2.422 desempleados menos que en mayo. Le siguen el colectivo sin empleo anterior, con 367 menos; construcción, con 143 menos; industria, con 135 menos; y agricultura, con 56 menos.
La Confederación de Empresarios de Málaga valora favorablemente unos datos que “permiten a la provincia situarse por debajo de la barrera de los 100.000 desempleados después de más de 18 años, un hito especialmente significativo que confirma la fortaleza y el dinamismo de la actividad empresarial y del mercado laboral malagueño”, según ha señalado Natalia Sánchez, vicepresidenta ejecutiva y secretaria general de CEM.
En este sentido, destaca que “Málaga continúa creando empleo y reduciendo el paro sin que, por el momento, se perciba un estancamiento en esta evolución, manteniendo un ritmo similar al del pasado año pese al crecimiento continuado de la población activa”.
La provincia encadena así cinco meses consecutivos de reducción del desempleo, al igual que sucedió en los dos ejercicios anteriores. Desde febrero, el número de personas paradas ha descendido en más de 11.800, mientras que la Seguridad Social ha incorporado a más de 53.000 afiliados.
CEM subraya también el comportamiento interanual, con cerca de 11.000 desempleados menos y más de 28.500 nuevos cotizantes respecto a junio de 2025. “Estos resultados ponen de manifiesto que no estamos únicamente ante un comportamiento estacional, sino ante una trayectoria sostenida de generación de actividad y empleo”, añade Natalia Sánchez.
Como es habitual en estas fechas, servicios vuelve a liderar la creación de empleo, impulsado especialmente por la actividad turística, cuando la provincia entra de lleno en el periodo de mayor intensidad de la temporada. No obstante, CEM considera igualmente relevante que el paro haya disminuido en todos los sectores productivos.
La Confederación señala, sin embargo, que la diferencia entre la reducción del paro y el aumento de la afiliación vuelve a poner de manifiesto el peso que continúan teniendo los trabajadores fijos discontinuos, aunque este no pueda cuantificarse con precisión a partir de las estadísticas disponibles.
“Durante junio, la afiliación ha aumentado en cerca de 10.000 personas, más del triple del descenso registrado en el paro. Sería deseable contar con una mayor transparencia y un mayor nivel de detalle en las estadísticas laborales, que permitan conocer con precisión la situación de los trabajadores fijos discontinuos y diseñar políticas activas de empleo específicas, mejor adaptadas a la realidad del mercado laboral”, explica Natalia Sánchez.
De cara a los próximos meses, la Confederación mantiene unas perspectivas favorables. “Julio y agosto son tradicionalmente meses de creación de empleo en Málaga y, con una campaña turística que se prevé positiva, confiamos en que el desempleo pueda continuar descendiendo”, afirma Natalia Sánchez.
No obstante, recuerda que a finales de julio se conocerán los datos de población activa correspondientes al segundo trimestre. “Málaga cerró 2025 con más de 920.000 personas activas, una cifra que se aproxima progresivamente al millón y que refleja la capacidad de atracción y el crecimiento demográfico y económico de la provincia, pero que también exige intensificar la creación de oportunidades laborales”.
“Debemos continuar favoreciendo la actividad empresarial y la inversión, reforzando al mismo tiempo la formación, la orientación profesional y la conexión entre las necesidades de las empresas y las capacidades disponibles, para que este crecimiento se traduzca en más empleo, de mayor estabilidad”, concluye Natalia Sánchez.