Málaga, 2 de abril de 2025
El mes de marzo ha concluido reflejando en Málaga un notable incremento de la afiliación a la Seguridad Social de 10.722 personas, registrando un total de 719.406 cotizantes; 22.436 más que hace un año.
Además, se contabilizaron 764 parados menos que en febrero, hasta los 120.331 (10.817 desempleados menos que hace un año).
Por sectores, Servicios marcó un descenso del desempleo en 1.100 trabajadores, seguido de la Industria (-100). Por su parte, aumentó el paro para los trabajadores sin empleo anterior (+395), la Construcción (+46) y la Agricultura (+5).
Desde la Confederación de Empresarios de Málaga – CEM se valoran estos datos encuadrados en el contexto normal de cercanía a la celebración de la Semana Santa, marcando un importante estímulo para la contratación, a la vez que se reduce el paro. La vicepresidenta ejecutiva y secretaria general de CEM, Natalia Sánchez, ha destacado que “más allá del comportamiento habitual del empleo en esta época del año, continuamos registrando un crecimiento interanual muy positivo, manteniéndonos en los mejores datos de empleo de los últimos dieciocho años, a pesar del considerable aumento de nuestra población activa”.
La vicepresidenta de CEM avanza “una Semana Santa positiva para el empleo en nuestra provincia” que “supone el primer hito importante de la temporada turística”. Una temporada “cada vez más extensa, que poco a poco va ganando posiciones con síntomas de desestacionalización, como el hecho de que acumulemos dos años seguidos creando empleo en el mes de febrero”.
Según Natalia Sánchez, “no debemos bajar la guardia, trabajando para reducir un número de parados todavía elevado, con especial atención a la población que más dificultad encuentra para su inserción laboral, como los jóvenes y los mayores de 45 años”. Además, ha asegurado, “sería útil para la gestión del desempleo poder contar con información más precisa y transparente en la contabilización de los fijos discontinuos que, como ya sabemos, generan descuadres entre la variación del número de afiliados y los demandantes de empleo, por lo que nunca llegamos a contar con la fotografía real del paro en nuestro país”.
Natalia Sánchez se ha remitido a las propuestas habituales de CEM: “por un lado, apostando por políticas activas de empleo que generen impacto social, de la mano siempre de incentivos y medidas de flexibilización para estimular la inversión y el crecimiento de las empresas, que son el auténtico motor del empleo en nuestro país”. En este sentido, ha recordado que “los costes sociales y laborales de las empresas continúan creciendo exponencialmente y, en el caso de las pymes, que conforman la inmensa mayoría de nuestro tejido productivo, están mermando su competitividad, por encima del aumento de sus beneficios”.